miércoles, 18 de mayo de 2011

BRIOSOS



Los sueños son como caballos salvajes.

Debes subirte a ellos aunque te parezca imposible que vayas a lograrlo, debes aferrarte a las crines de la esperanza y apretar con las piernas del alma la musculatura caliente, latente y resbalosa de la vida.

Vas a caer.

Y los brazos de tu experiencia irán fortaleciéndose para volver a subirte cuantas veces caigas. Para mostrarte que los pocos galopes que logres valen la pena y que la vida siempre será salvaje y que debes perseguirla y correr junto a ella, nunca verla pasar.

Aunque veas a muchos pasearse en cómodos carruajes, sigue corriendo detrás de esos sueños salvajes que te hacen sentir vivo y comparte tu viaje con otros buscadores de sueños que corren tras tu mismo horizonte.





“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. Eduardo Galeano.