miércoles, 17 de marzo de 2010

Exponer



(Del lat. exponĕre).
- Presentar algo para que sea visto, ponerlo de manifiesto.
- Colocar algo para que reciba la acción de un agente.
- Arriesgar, aventurar, poner algo en contingencia de perderse o dañarse.


Dejo el diccionario. Justo al lado del pequeño ejemplar de “Cinco semanas en globo” (casualidad).

Recuerdo mi última muestra, mientras miro mis obras embaladas y prolijamente envueltas en plásticos burbuja. Están apiladas sin orden y sin luces en el pequeño cuarto purgatorio que las cobija de la tierra que invade el aire de Tucumán. Que destino ingrato y oscuro para tanto color.

Recuerdo las horas previas a mi última exposición. La sala parecía un pulmón, simétricamente perfecta, inmaculadamente blanca. Vacía.

Respiraba.

Los cuadros. Como poéticas arterias, latían a la espera del flujo humano que las recorrería. Como un cuerpo yacente esperando el torrente sanguíneo que le de vida.

Pienso en la sangre y mis clases de biología en el Colegio Nacional, recuerdo y conecto nodos de memoria hasta llegar a mi realidad actual. Si una persona adulta tiene entre 5 y 6 litros de sangre en su cuerpo, una sala llena equivale a un verdadero río que se mueve mansamente entre las obras. Se detiene y vuelve a avanzar, cada persona es un pequeño remolino en este río.

Este caudal humano ha regado mi siembra dibujada con su afecto, la cosecha es buena.


Hasta el 8 de abril / Costumbres Argentinas - San Juan 666 - Tucumán