viernes, 28 de agosto de 2009

Ratos Buenos



Está lloviendo paz. ¡Qué temas viejos
reviven en las noches de verano!...
Se queja una guitarra allá a lo lejos
y mi vecina hace reír al piano.

Escucho, fumo y bebo en tanto el fino
teclado da otra vez su sinfonía:
el cigarro, la música y el vino
familiar, generosa trilogía...

...¡Tengo unas ganas de vivir la riente
vida de placidez que me rodea!
Y por eso quizás, inútilmente,
en el cerebro un cisne me aletea...

¡Qué bien se está cuando el ensueño, en una
tranquila plenitud, se ve tan vago!...
¡Oh, quién pudiera diluir la luna
y beberla en la copa, trago a trago!

Todo viene apacible del olvido
en una caridad de cosas bellas,
así como si Dios, arrepentido,
se hubiese puesto a regalar estrellas.

¡Qué agradable quietud! ¡Y qué sereno
el ambiente, al que empiezo a acostumbrarme,
sin un solo recuerdo, malo o bueno,
que, importuno, se acerque a conturbarme!

Y me siento feliz, porque hoy tampoco
ha soñado imposibles mi cabeza;
en el fondo del vaso, poco a poco,
se ha dormido, borracha, la tristeza...

(Evaristo Carriego)

Ilustración:
Detalle de Clodomiro / Acrilico

viernes, 14 de agosto de 2009

Rincones



Pintar es un ritual interior. Todo ocurre desde los profundos sitios baldíos del corazón hasta la más mínima arteria que transporta ese tinte rojo y torrentoso que recorre cada centímetro del cuerpo y se acumula en los dedos de la mano, dando paso al peligroso primer trazo que cargado de temor se vuelve verdugo de la inmaculada tela que claudica ante su colorido verdugo.

Intento vencer la falta de espacio que mis realidades me imponen, dibujo interiormente mientras camino, mientras espero el sueño por la noche, mientras los fantasmas de mi memoria juegan con mis pinceles y espero un momento tranquilo para abrir el corral de mis emociones…

Ese rejunte de imágenes que mis ojos interiores fueron recolectando por donde muchos pasan sin mirar, hoy son una estampida sin redes buscando anidar en el lienzo para ser parte mágica y latente de “un hecho estético”.


Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.


(Mario Benedetti)