viernes, 29 de agosto de 2008

¿Cuando la próxima muestra?

Percepción y realidad del caldo cultural tucumano




Todo el mundo me pregunta cuando montare una nueva muestra, a lo que yo respondo...¡Pronto! a fin de año o el próximo.

Pero lejos esta la realidad de mis ansias de mostrar muchas nuevas obras que voy terminando en los sitios baldíos de tiempo que me dejan mis obligaciones y deberes.

Existen muchos factores que forman los muros invisibles del laberinto que un artista tucumano "autogestionado" recorre para "mostrarse". Intentare contarlos a mi manera.

La tierra para la siembra

Aunque Tucumán es conocido como “El Jardín de la República”, en el arte esta tierra esta abonada por un alto contenido de organizaciones que agrupan a artistas en forma de movimientos artísticos o grupos académicos, algo así como un Pool de siembra que ocupa las parcelas más productivas en cuanto a las salas y los espacios de prensa.

Los artistas autodidactas autogestionados, como yo, vendríamos a ser los pequeños productores que cultivan con el mismo cariño a la tierra pero sin conexión al mercado central y por supuesto con menos atención de los aviones fumigadores de prensa especializada, algo así como esos puestitos de frutas al costado de la ruta cuando vas de viaje y los descubres casi accidentalmente, un revelador evento del destino.



Claro que esta manera “romántica” de hacer conocer mis obras me gusta mucho y los “descubridores” que han pasado por la ruta donde se encuentra mi puestito me dan mucha fuerza para seguir con el cultivo: Amigos, niños, estudiantes, mi directora de la primaria, coleccionistas, músicos, bailarines, fotógrafos, Rocambole… de todo un poco. Me gusta el resultado, la cosecha es buena.

Los que nunca fueron a mi primera muestra (sin resentimientos), fueron los entendidos del arte, artistas, periodistas especializados, directivos del Ente Cultural… y eso que todos fueron invitados formal y respetuosamente, pongo en blanco esta “indiferencia académica” solamente para decir: ¡No saben lo que se perdieron! (lo quería decir, ja!).

Vendí obras, conocí gente, sigo conociendo gente, mis obras gustan a mucha gente que las descubre, sin invitación, sin discurso, “sin conceptos”, entonces el fruto del esfuerzo es bueno y la forma de llegar también.



Conclusiones y otras yerbas

En fin, para organizar una muestra se necesita mucha inversión y molestar mucho a los amigos, desde la camioneta para transporte de Carlitos, las herramientas y mano de obra del Negro López y sus cálculos matemáticos para distribuir los cuadros equidistantes, la impresión de catálogos de calidad como siempre lo hice, invitaciones, pagadas con auspicios amigables que me da mucha vergüenza solicitar a los amigos que siempre están y el “Vía Crucis Burocrático” de solicitar apoyo oficial, algo por lo que intentare evitar en el futuro.

Por ahora, sigo dibujando mientras los planetas se van alineando para poder mostrar en algún momento. Disfruto mucho del Arte, de mis dibujos, de mis impulsos creativos y seguro que llegará el momento de compartirlo, como debe ser.



"Arte Compartido" Mini Muestra en la Escuela Samiento
La gente podía escribir sobre un dibujo mio, un exito.

jueves, 21 de agosto de 2008

Salamanquera


Dibujo digital

La Salamanca, es parte de los Mitos y Leyendas del Norte Argentino, relatos y creencias de una cultura popular que trasciende los tiempos.

La mística del monte indica que se trata de una cueva donde habita el diablo (Zupay), y a donde acuden los hombres a cambiar su alma por "virtudes". Cuentan que se escucha música y que el lugar esta lleno de animales diabólicos. Puedes llegar a ser un gran músico o bailarin salamanquero si entregas tu alma.

Este mito se potencia por una razón simple, en las zonas rurales y poco desarrolladas del monte norteño no existía posibilidad de educación en diciplinas artísticas como la música y la danza, por tal razón si una persona mostraba cierto talento musical no había explicación "lógica" pero sí "mística", "Músico Salamanquero" era la definición para los virtuosos.

Cuenta la historia que cuando Atahualpa Yupanqui visitaba a Socko y Cachilo Díaz en Santiago del Estero, le sorprendía que la gente los escuchaba tocar pero desde muy lejos, casi escondidos. "Son brujos los de la orquesta" decián, manteniendo distancia pero disfrutando de tan maravillosa música, de dos creadores sin escuela.

Todavía recuerdo mis viajes al campo con mi papá, en mis años de niño cuando ibamos a visitar a unos tios abuelos que vivian en medio del monte entre Tucumán y Santiago. El ambiente entre el calor, la tierra, el perfume del poleo que crece en el camino y sobre todo los sonidos... creaban la escenografía perfecta para creer que "Zupay" andaba con sus duendes y violines esperando los desprevenidos que la ignorancia mandaba.



"El saber tiene su precio allá por la salamanca, se cambian conocimiento por pedacitos del alma"
LA LLAVE / Raúl Carnota

viernes, 8 de agosto de 2008

Estrecho Universo



A donde escapa el artista, cuando todo le parece ruido, cuando necesita soltar los cables que lo conectan a la realidad y perderse en ese universo de escasas necesidades materiales, navega por sus oceanos imaginarios, con sus fantasmas, con sus libertades... viaja... hasta llegar: a su obra. Un universo lleno de soledades y futuros sin explicación, sin manuales, sin teoría.

domingo, 3 de agosto de 2008

La efímera gloria del jinete



En estos días, sin abandonar el dibujo, continúo con mis “Lecturas Borgeanas” de esos hermosos libros que me encontraron a mi (si, ellos a mi) en los purgatorios de libros usados que esperan la redención de algún lector que camina por esos pequeños pasillos como un halcón que planea sobre los surcos de la caña recién brotada, esperando su presa desprevenida para ejecutar su juicio final de supervivencia.

Prestando atención de la prosa, llego a comparar a Borges con el hidalgo caballero de la Mancha, su destino y su lugar, creciendo rodeado de libros en un barrio de Palermo donde las esquinas tenían alma de suburbio, sin embargo él estaba detrás de la reja y el jardín entre ilimitados libros de literatura inglesa. En su libro intenta salir a esas calles y recorrerlas con datos históricos y comparaciones de contraste, análisis y pensamiento.

Intento sentirme su escudero y con su libro dejarme llevar, y de pronto me vienen imágenes de mi propia infancia, algunas que había olvidado, otras que talvez recién puedo enfocar y exorcizar en mis telas, como los caballos y sus destinos.



Aquí algunos textos que me parecieron interesantes:

Hay un agrado en percibir, bajo los disfraces del tiempo, las eternas especies del jinete y de la ciudad; ese agrado, en el caso de estas historias, puede dejarnos un sabor melancólico, ya que los argentinos (por obra del gaucho Hernández o por gravitación de nuestro pasado) nos identificamos con el jinete, que es el que pierde al fin. Los centauros vencidos por los lapidas, la muerte del pastor de ovejas Abel a manos de Caín, que era labrador, la derrota de la caballería de Napoleón por la infantería británica en Waterloo, son emblemas y sombras de ese destino.
Jinete que se aleja y se pierde, con una sugestión de derrota, es asimismo en nuestras letras el gaucho. Así, en el Martín Fierro:

Cruz y Fierro de una estancia
una tropilla se arriaron,
por delante se la echaron
como criollos entendidos
y pronto, sin ser sentidos,
por la frontera cruzaron.

Y cuando lo habían pasao,
una madrugada clara,
le dijo Cruz que mirara
las últimas poblaciones
y a Fierro dos lagrimones
le rodaron por la cara.

Y siguiendo el fiel del rumbo
se entraron en el desierto…



La vuelta del malón (Angel Della Valle)
Una lamina de este cuadro acompañó mi infancia.


La guerra de Gengis-Khan contra los Kin (1211-1324)

Los mongoles, con su móvil caballería, podían arrasar los campos y las poblaciones abiertas, pero durante mucho tiempo ignoraron el arte de tomar las plazas fortificadas por los ingenieros chinos. Además, guerreaban en China como en la estepa, por incursiones sucesivas, al cabo de las cuales se retiraban con su botín, dejando que a la retaguardia los chinos volvieran a ocupar las ciudades, levantaran las ruinas, repararan las brechas y rehicieran las fortificaciones, de tal modo que en el curso de aquella guerra los generales mongoles se vieron obligados a reconquistar dos o tres veces las mismas plazas.


Galope / Dibujo Digital MA(Actualmente en Malasia) Destino extraño para uno de mis primeros dibujos.

La figura del hombre sobre el caballo es secretamente patética. Bajo Atila, Azote de Dios, bajo Gengis-khan y bajo Timar, el jinete destruye y funda con violento fragor dilatados reinos, pero sus destrucciones y fundaciones son ilusorias. Su obra es efímera como él. Del labrador procede la palabra cultura, de las ciudades la palabra civilización, pero el jinete es una tempestad que se pierde. Capelle observa, a este propósito, que los griegos, los romanos y los germanos eran pueblos agrícolas.

(De: Evaristo Carriego / J.L. Borges 1930)