martes, 25 de marzo de 2008

La cocina del artista "a priori"



Como envidio a los grandes artistas contemporaneos (envidia sana) cuando veo esos enormes talleres en los que trabajan, sobre todo por que soy un muralista encerrado en un pequeño cuarto.

Pero como "para rezarle a Dios hace falta solo un rincón", también para dibujar solo hace falta un poco de tinta y un cuaderno amigo que preste sus hojas a la creatividad repartida en pedazos de tiempo.


Claustrus Creativus

Podría ser yo un conejo de laboratorio para probar altas teorías de filosofía Kantiana donde mi conocimiento y aprendizaje dependen del "Espacio - Tiempo", o sea de mi falta de espacio y mi falta de tiempo. Raro.

De lo que si puedo estar seguro es que fragmento mis cuadros en muchas páginas de papel, doy forma a muchos personajes que son obras únicas con un destino común, llegar a la tela y perder su individualidad para pertenecer a un universo compartido para el que fueron pensados. Los dibujo en cualquier lado, en cualquier momento, hago del mundo mi propio taller para no dejar morir mis dibujos, en este momento termine unos perros que formaran parte de una de mis obras, seguramente mutarán sobre el lienzo y tendrán otras líneas, colores, ambiente... pero lo que tienen sobre este papelito es sólo suyo: tienen alma.


Perros sueltos

Lo bueno de mi pequeño estudio es que siempre tengo compañía de mis asesores que comparten conmigo un poquito de música.


Samuel practicando en medio de las pinturas

1 comentario:

kroalb dijo...

Samuel... EL GRAN MÚSICO !